lunes, 4 de junio de 2012

INVITACION A EJERCICIOS ESPIRITUALES 2012

"…para ti que vives deprisa, “a toda pastilla”, con toda intensidad, la vida que tienes entre las manos, tratando de aprovechar a tope cada uno de los momentos, cada uno de los instantes de tus encuentros (esos de manera especial); para ti que llegas con tu mochila cargada de cosas, proyectos, nombres, preocupaciones, deseos, ilusiones y algún que otro fracaso (especialmente los desencuentros que suelen ser los que más duelen, los desencantos)…
A ti te ofrezco este espacio para que les pongas nombre, y al darles nombre… te hagas más libre, más dueño, más querido; o también si quieres para que Dios los quiera, los mire, los acepte y te los devuelva un poco más tuyos, un poco más en paz…un poco más… en fin tú irás descubriendo cómo y qué quiere decirte a ti en ellos."
Te recordamos que el grupo LULI 2012 realizará sus Ejercicios Espirituales del 13 al 16 de junio de 2012.

TESTIMONIOS SOBRE EJERCICIOS ESPIRITUALES

EJERCICIOS ESPIRITUALES LULI 2009
“Los ejercicios espirituales fueron una retroalimentación profunda de lo que hasta el día de hoy había vivido. Lo fundamental era lo que sentía, una relación más directa con mí ser interior. Recordar personas y sucesos trascendentes en mi vida, volver a creer y sentir la presencia de Dios en mí (aunque él siempre estuvo ahí) como también visualizar un camino en el cual quiero andar; me han permitido revivir el sentido de mi vida.” Diana Massa –LULI 2008

 “El encuentro con mi interioridad fue compleja, puesto que uno se acostumbra a ser visto desde la superficialidad, desde lo externo y se olvida por momentos de lo que lleva dentro. Es así como a través de Ejercicios Espirituales me confronté con mi historia, con todo lo que día a día había construido, siendo una especie de arlequín que confronte a la Corte sobre las decisiones tomadas, a fin de tomar consciencia del camino recorrido. Y esa Corte era yo mismo, con mis miedos, mis dudas, mis tropiezos, pero a su vez, con mi fuerza, con mi esperanza, con mi alegría, con mi silencio. Silencio en el que aprendí a escucharme, a mirar más allá de los ojos del hombre confrontándome con los ojos del alma que al fin y al cabo son los que importan” José Cóndor –Luli 2011